Nuestro Fundador
“La paz no es solamente la ausencia de la guerra;
mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión
difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz.”
Rigoberta Menchú, Nobel de la Paz 1992
“La paz no es solamente la ausencia de la guerra;
mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión
difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz.”
Rigoberta Menchú, Nobel de la Paz 1992
César Alán Guevara Evaristo (Xochimilco, Ciudad de México, 10 de julio) es activista social, gestor comunitario y promotor de políticas públicas con enfoque de Derechos Humanos. Originario de una familia con profunda raíz chinampera, creció en el sur rural de la capital del país, donde fue testigo directo de las desigualdades estructurales que afectan a comunidades históricamente marginadas.
Formado como Fotógrafo y Filósofo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha articulado la sensibilidad social con el pensamiento crítico, utilizando la documentación, el análisis y la acción comunitaria como herramientas para incidir en la transformación social. Su formación académica fortaleció una visión humanista orientada a la justicia social, la dignidad humana y la construcción de ciudadanía.
Se ha especializado como promotor de desarrollo infantil, en atención psicopedagógica a infancias y adolescencias, así como en la promoción y defensa de los derechos sexuales y reproductivos, desde donde ha impulsado un enfoque innovador de educación integral dirigido a sectores no escolarizados y en contextos de vulnerabilidad social.
Su trabajo ha contribuido a posicionar modelos comunitarios de intervención que articulan la formación socioemocional, la prevención de violencias y la educación integral en sexualidad con perspectiva de derechos humanos y género.
Este enfoque le ha valido la participación como ponente en conferencias, foros académicos y mesas de trabajo interinstitucionales en distintos recintos, consolidándose como referente en procesos formativos comunitarios y estrategias de intervención social con impacto territorial.
A los 18 años impulsó su primer proyecto de alfabetización en la Sierra Mixteca de Oaxaca, experiencia que consolidó su vocación territorial y su compromiso con el desarrollo comunitario desde una perspectiva intercultural. Desde entonces, ha promovido modelos de intervención basados en la participación social, la corresponsabilidad y la generación de redes de apoyo.
Durante sus recorridos comunitarios en la zona chinampera de Xochimilco fue testigo de un acontecimiento profundamente doloroso que marcó un punto de inflexión en su vida pública. En el mal llamado “Paraíso” en Xochimilco —territorio reconocido por su riqueza natural y cultural— también persisten realidades de marginación histórica y abandono institucional. En ese contexto, presenció una ola de negligencias médicas que, en un corto periodo, derivaron en el fallecimiento consecutivo de más de seis niñas y niños que vivían en condiciones de pobreza extrema, entre ellos personas cercanas a su propia comunidad.
Aquellos hechos no fueron para él simples cifras o casos aislados, sino la expresión más dolorosa de las brechas estructurales en el acceso efectivo a servicios de salud dignos y oportunos. Comprendió que el contraste entre el reconocimiento internacional del territorio y la vulnerabilidad de su infancia evidenciaba una deuda social impostergable. Este episodio reafirmó su determinación de dedicar su vida a cerrar brechas de desigualdad en salud, educación y bienestar social, promoviendo acciones preventivas, modelos comunitarios de atención e incidencia institucional con enfoque de derechos humanos.
En 2015 fundó un centro de atención integral para mujeres víctimas de violencia, niñas y niños con discapacidad e indígenas migrantes, implementando un modelo con enfoque de derechos humanos, perspectiva de género y acompañamiento comunitario.
En 2019 constituyó formalmente Fundación Petit Fils A.C., organización de la sociedad civil que preside y desde la cual ha impulsado estrategias integrales de atención en Xochimilco y otras alcaldías del sur de la Ciudad de México. Bajo su liderazgo, la organización ha desarrollado programas sociales y de defensa.
Durante la emergencia sanitaria por COVID-19, encabezó la apertura del comedor comunitario “Las Madrinas”, iniciativa que garantizó alimentación diaria a familias en situación crítica. Este esfuerzo fue reconocido con una mención honorífica por la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX), destacando su contribución en la protección del derecho a la alimentación y la dignidad humana en contextos de crisis.
Ha colaborado con universidades nacionales e internacionales y con organismos multilaterales en proyectos vinculados a redes comunitarias, juventudes y seguridad alimentaria, promoviendo esquemas de articulación entre sociedad civil, academia e instituciones públicas. Asimismo, se desempeña como Presidente del Comité de Vinculación del CONALEP, desde donde impulsa alianzas estratégicas para fortalecer la inserción educativa y laboral de jóvenes, promoviendo una agenda de movilidad social y desarrollo con equidad.
Su trayectoria se caracteriza por un liderazgo cercano al territorio, capacidad de gestión interinstitucional y construcción de consensos. Ha promovido la incidencia pública desde la sociedad civil como un mecanismo legítimo para fortalecer la democracia participativa y la rendición de cuentas.
César Alán Guevara concibe la acción social como una responsabilidad ética orientada al bien común. Su visión se centra en la construcción de políticas sociales sostenibles, con enfoque preventivo, comunitario y basado en evidencia, convencido de que la transformación de México requiere liderazgo con sensibilidad social, preparación académica y compromiso permanente con quienes históricamente han sido excluidos.
Su vida pública refleja una convicción constante: convertir la experiencia territorial en propuestas de cambio estructural, y la empatía en acción política con sentido social.